

ARO nace de entender el bienestar como un equilibrio entre cuerpo, mente y entorno. El proyecto traslada esta idea a un espacio dedicado al movimiento consciente y la recuperación, alejándose de los códigos habituales asociados al gimnasio para construir una atmósfera más íntima, serena y sensorial. Ubicado en un edificio histórico en el barrio de Justicia, la intervención parte del carácter de la preexistencia para imaginar un lugar donde arquitectura y bienestar forman parte de una misma experiencia.

El proyecto se construye a partir del diálogo entre lo existente y lo nuevo. La materialidad original del inmueble se conserva y se incorpora como parte activa de la propuesta, mientras una serie de nuevas intervenciones introduce otra escala y sensibilidad. Esta convivencia permite que el espacio mantenga las huellas de su historia sin renunciar a una identidad propia, generando un escenario cálido y envolvente que acompaña al usuario durante las distintas fases de su recorrido.
